viernes, agosto 22, 2008

Aprobó Diputados la reestatización y todos seremos "pasajeros" de Aerolíneas Argentinas

Sin precio ni planes, asumiendo el pasivo y concediendo al Ejecutivo poderes para gastar el dinero que crea necesario, el proyecto pasó al Senado.
Luego de casi catorce horas de debate, la Cámara de Diputados aprobó esta madrugada el proyecto de reestatización de Aerolíneas Argentinas y Austral, girándolo al Senado para su sanción definitiva. La iniciativa busca recuperar una empresa devastada por las actuaciones españolas primero de Iberia y luego del Grupo Marsans, con la obvia connivencia del Estado argentino, que ya se sabe qué eficacia muestra en el área de transporte con la conocida gestión del secretario del área, Ricardo Jaime. El kirchnerismo debió resignar su idea original de poner AA en manos de Jaime, y sólo cuando los puntos más conflictivos del proyecto fueron dejados de lado se logró el número de votos necesario para que la iniciativa supere su primer paso en el Parlamento. La votación nominal marcó un resultado de 167 votos por la afirmativa y 79 votos por la negativa. Como consecuencia de los cambios efectuados (la eliminación del artículo que ratificaba el acta acuerdo firmado por el gobierno y el grupo español Marsans y la incorporación de que la decisión final del precio queda en manos del Congreso, entre otros), el oficialismo logró el respaldo de varios de los legisladores de origen peronista que habían votado contra la ratificación de la resolución 125, como la salteña Zulema Daher o el bonaerense Felipe Solá. También, cosechó el acompañamiento de bloques opositores como el Espacio SI de los ex aristas, que conduce Eduardo Macaluse; el flamante Consenso Federal de los cobistas liderados por el bonaerense Daniel Katz, y los integrantes del bloque Movimiento Popular Neuquino, así como el voto del diputado porteño del Proyecto Sur Claudio Lozano. Las críticas del debate fueron, en especial, para la impresentable actuación del Grupo Marsans, acusado del vaciamiento de las empresas, y el multiprocesado secretario de Transporte de la Nación, Ricardo Jaime, quien sumó incontables pedidos de renuncia desde la oposición y ni siquiera fue defendido en los discursos por los propios diputados oficialistas. La presidenta de la comisión de Transportes, Beatriz Daher (FPV- Salta), defendió el dictamen de la mayoría y destacó que la reestatización "es una política de Estado a fin de resguardar no solamente los 9 mil puestos de trabajo, sino también "garantizar la integridad regional, el tráfico turístico". En el pico más eufórico de su presentación, llegó a decir que la reestatizaciòn de AA iba a ayudar "sobre todo al bienestar general del país". Daher admitió que "fue un error no haber analizado los antecedentes de Marsans" cuando se la aceptó como operador en 2001, ya que indicó que "en poco más de un lustro ambas compañías logran acumular una deuda exigible de 240 millones de dólares y un pasivo de 890 millones de dólares".
El radical Oscar Aguad recordó palabras de la propia presidenta Cristina Fernández y de Jaime, calificando de "fraude" los balances presentados por Marsans en el 2003 y 2004. Destacó lo "curioso" de que esos mismos balances hayan sido sorpresivamente aprobados en 2005 por el mismo Jaime y destacó que "no vamos a ser cómplices de un negociado, de pagar con dinero de todos los argentinos a una empresa privada, que debe ser castigada, que debe ser echada del país por inclumplidora y fraudulenta". El legislador reconoció los esfuerzos hechos por Rossi para mejorar "el impresentable proyecto original", pero preguntó "¿quién compra en el mundo algo sin saber el precio". "Y tampoco puedo entender como se acepta el artículo 5, que autoriza al Estado Nacional a cubrir los déficits operativos que resulten de la operatividad de Aerolíneas Argentinas, eso se llama superpoderes, aquí y en cualquier parte del mundo", recalcó. "No se habla de los planes de inversión, de los planes de contingencia, todo es una improvisación total, es sólo entregar superpoderes para gastar fondos públicos. Si nosotros abdicamos de decirle al contribuyente cuánto debe pagar, y decirle al Gobierno como debe gastar, el Congreso no existe. En un mes se han gastado 500 millones de pesos sin ningún control. Por eso Marsans debe pagar su deuda, que pague lo que debe", afirmó. Para defender uno de los dictámenes alternativos de la minoría que propone el rechazo explícito del acta-acuerdo firmado el mes pasado por el Poder Ejecutivo y Marsans, el radical Alejandro Nieva (UCR- Jujuy) dijo que "el secretario de Transportes, Ricardo Jaime, nos trajo un presente griego con este proyecto". Manifestó que la difícil situación de las aerolíneas "era conocida por el Gobierno y por el secretario de Transporte" y advirtió que "es insuficiente" que el oficialismo haya sacado del proyecto la ratificación del acta-acuerdo firmada por Jaime. Nieva alertó que "lamentablemente ese acta si no se deroga, si no se recomienda al Poder Ejecutivo que cambie el acuerdo realizado, va a haber un derecho para Marsans más allá de lo que diga la ley", porque apuntó que lo firmado "implica así nomás hacernos cargo de una deuda de 900 millones de dólares". Por su parte, la socialista Laura Sesma, cuyo bloque firmó un dictamen de minoría diferente al suscripto por la Coalición Cívica, la UCR y el PRO, y que plantea la expropiación de la empresa, precisó compartir con el oficialismo "que este debe ser un servicio garantizado por el Estado". Pero explicó que su "preocupación" era ser "corresponsable de aprobar una ley que deje vigente un acta acuerdo que no podemos convalidar, porque es absolutamente beneficiosa para el grupo Marsans".
El presidente de la comisión de Presupuesto, Walter Agosto (FPV- Santa Fe), destacó desde el oficialismo que la "necesidad de continuidad en el funcionamiento de estas empresas implica que no queden ciudades sin este servicio esencial" en el que entre ambas tienen "el 80 por ciento de los vuelos de cabotaje", recordó. El jefe del bloque de la Coalición Cívica, Adrián Pérez, insistió en que el proyecto que impulsa el FPV omite pero "no se pronuncia" sobre el acta- y consideró que "el no pronunciamiento es convalidación". Si bien el diputado dijo estar de acuerdo en que el Estado asuma el control de AA y Austral para mantener sus operaciones, personal y rutas, opinó: "No creemos que haya que convalidar una deuda fraudulenta de Marsans amparada por un comportamiento delictivo y de connivencia de Jaime".
Desde el PRO, Esteban Bullrich coincidió en que "el proyecto se queda a mitad de camino" y alertó que "sentarse frente a Marsans sin establecer un valor cierto de la empresa y sin ninguna alternativa es regalar la negociación". "Nos están vendiendo un buzón marca cañón", graficó el diputado y no dudó en sostener que "Jaime debe dejar hoy de ser secretario de Transporte del país". La jefa de los socialistas, Silvia Augsburger, propuso, a su turno, la creación de una comisión investigadora de lo ocurrido en las gestiones de las aerolíneas determinar "la responsabilidad de todos, miembros del gobierno y empresarios, en estos 18 años de privatización de Aerolíneas". Carlos Raimundi (SI-ex ARI), cuyo bloque apoyó en general la propuesta remozada del oficialismo para recuperar Aerolíneas, advirtió que el proyecto debería también incluir una cláusula que impida sacar fondos del gasto social para derivar al mantenimiento de las empresas aéreas. Vilma Ibarra, también afín al kirchnerismo desde el bloque Encuentro Popular y Social, sostuvo que "no es verdad que no rechazar el acta acuerdo significa su convalidación" y afirmó que el documento firmado por Jaime "es débil y jurídicamente inaceptable en sus términos". Sumó su voto al oficialismo exigiendo que le incorporaran al proyecto, como se hizo, de un artículo que impide una futura reprivatización de la empresa. Al cerrar el debate, el jefe de la bancada kirchnerista Agustín Rossi insistió en que "tratamos de resolver un problema", destacó los esfuerzos que hizo el oficialismo para "escuchar a los otros bloques". El santafesino insistió en "la voluntad del Gobierno Nacional de comprar las acciones de Aerolíneas Argentinas y el Congreso será el que fije el valor de la empresa". "Nos ofenden cuando dicen que queremos meterle la mano en el bolsillo a los argentinos cuando dicen que queremos reestatizar una deuda privada. Y nosotros no ofendemos a nadie, no creemos que la devaluación y la pesificación asimétrica significó un desfalco al pueblo argentino, se hizo lo que se pudo hacer. Y acá estamos resolviendo un problema. Nosotros no decimos que hubo connivencia, fraude y mala fe cuando De la Rúa gestionó para que Marsans reemplace a Iberia en Aerolíneas. Por eso, cuando nos descalifican, tienen que decir que otras alternativas nos proponen, pero cuantificando cuanto van a salir esos proyectos", señaló Rossi, generando abucheos opositores. "Pueden buscar otras alternativas, pero no nos descalifiquen muchachos, porque estamos buscando sólo resolver un problema" y recordó al desaparecido Germán Abdala, que "hoy estaría votando por la reestatización de Aerolíneas Argentinas".

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